La industria del porno, que es inquietantemente patriarcal, ha hecho mucho daño a lo largo de los años. La generación ‘millennial’, la primera que accedió (junto a los ‘xennials’) al porno en Internet, ha sido una de las más afectadas en este sentido. Si bien es cierto que existen películas eróticas y acceso a la pornografía desde hace décadas, el hecho de tenerla ‘a la carta’ en múltiples páginas web ha provocado que nuestro cerebro se haya acostumbrado a excitarse con contenido ficticio de manera más fácil que con la realidad y, también y por otra parte, a exigir esa ficción en la realidad. Esto supone, en esencia, que nuestras expectativas en cuanto al sexo se han forjado desde una distorsión y nuestra vida sexual puede llegar a frustrarnos cuando estamos en pareja.

Este no deja de ser un debate muy amplio que abarca desde la cuestión de fingir orgasmos por parte de las mujeres, hasta preguntarnos por qué todas las mujeres no se sienten cómodas estando desnudas, pero aquí hemos venido a centrarnos en un aspecto en concreto: el ‘squirting’, o el hecho de expulsar líquido cuando llegamos al orgasmo.

Para empezar, haremos una breve aclaración: El ‘squirting’ se suele confundir con la eyaculación femenina, cuando no son lo mismo.

“Squirting” vs Eyaculación femenina

El ‘squirting’ es la expulsión involuntaria (a través de la uretra) del líquido inodoro que producimos cada vez que llegamos al orgasmo, mezclado con orina. No todas las mujeres hacen ‘squirting’ pero sí que tenemos la capacidad.

Ese líquido inodoro que producimos durante el orgasmo (muy poca cantidad) es la eyaculación femenina, es producido por las glándulas de Skene o ‘próstata femenina’, y no necesariamente se excreta (a través del ‘squirting’) durante el orgasmo, solemos hacerlo después, con la micción.

La práctica del ‘squirting’ es muy común y deseada en el cine porno, donde vemos que las actrices expulsan a través de la uretra cantidades ingentes de líquido cada vez que llegan al orgasmo. Tal es su popularidad, que ‘squirt’ es uno de los términos más buscados en el canal pornográfico Pornhub. Y lo cierto es que cuando una mujer hace ‘squirting’ no lo suele hacer de manera voluntaria, simplemente ocurre. Y tampoco supone sentir más placer durante el orgasmo, supone solo una sensación diferente.

La sexóloga Ruth González, de Terapia Sexo, nos cuenta: “la mujer puede provocar el ‘squirting’ cuando quiera, suele ser involuntario, pero también técnica pura y dura (aunque si no nos ha ocurrido nunca de manera involuntaria, es difícil conseguirlo). Si se quiere probar, recomiendo intentarlo a solas, a través de la masturbación, y beber mucha agua antes”.

Si te animas a experimentarlo, una recomendación: en el momento en que vayas a llegar al orgasmo, intenta relajar los músculos que usas cuando quieres aguantar la orina. Por lo general, cuando haces ‘squirting’ sientes que te estás haciendo pis, por lo que, para provocarlo de manera voluntaria, es buena opción dejarse llevar por la evolución del orgasmo y centrarnos en focalizar su culmen en la uretra, relajándola, como queriendo ‘hacerte pis encima’. Parece complicado y un poco raro hacerlo, pero es muy placentero.

Otros aspectos a tener en cuenta es que pocas mujeres lo logran, y no es un chorro a presión extrema como en el porno, así que simplemente disfruta de su búsqueda masturbándote y no te alarmes cuando te pase, que no vas a mojar toda la habitación (o el espacio donde estés). Los juguetes sexuales pueden ser grandes aliados y muy buenas opciones para tu ayuda, como INA Wave y Mona Wave, de LELO.

Y si no lo consigues, no te obsesiones, en realidad es simplemente una opción más para disfrutar del orgasmo y te ahorras la tarea de limpiar la superficie donde te masturbes después (ajá).

Cosmopolitan

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